Noticias

028_003_FB_6102_P_W

Un avión extranjero ingresaría a Venezuela para atacar oficinas gubernamentales y medios estatales, como parte de los planes insurreccionales, de guarimba y golpe suave que durante el primer semestre de 2014 fuerzas de la derecha y sus aliados foráneos implementaron en el país.

Así lo dijo el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, durante el cierre del Congreso Nacional de Movimientos Sociales del Gran Polo Patriótico, celebrado la noche de este lunes en el Cuartel de la Montaña 4-F, al oeste de Caracas.

“Gracias a Dios, a la lealtad de oficiales de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, pudimos detectar, neutralizar y revertir el intento por utilizar la fuerza de las armas para un golpe de Estado, fíjense en la planificación que tenían: traer un avión para atacar primero a Telesur (…) ¿por qué Telesur?, para impedir que se supiera la verdad en el mundo, porque Telesur hoy por hoy es un medio visto y respetado en el mundo entero”, expresó el jefe del Estado.

También amplió datos al referir que el segundo blanco sería el Palacio de Miraflores -sede del Ejecutivo nacional-, “creyendo que el poder de la Revolución reside en Miraflores; el poder de la Revolución Bolivariana reside en el palacio presidencial de millones de hombres y mujeres de esta Patria. Así mismo pretendían atacar el Ministerio del Interior (con el M/G Miguel Rodríguez Torres al frente en ese momento) y el Ministerio de la Defensa (con la A/J Carmen Meléndez al frente); al Consejo Nacional Electoral pensaban destruirlo, ese era el plan”, dijo el Presidente venezolano.

Comentó que aun cuando no haya salido a la luz pública, el proceso judicial contra civiles y militares implicados en el caso está en curso.

El Presidente hizo el comentario al reflexionar sobre la historia de Venezuela del siglo XIX, y compararla con la contemporaneidad del siglo XXI. Partió de la Batalla de Urica (Anzoátegui, 1814) hasta los últimos dos años de la Revolución Bolivariana, marcados por la siembra del comandante supremo Hugo Chávez y el plan insurreccional -en sus distintas etapas- que ha intentado la derecha y sus aliados extranjeros desde ese momento.

Maduro identificó el plan insurreccional en seis etapas, y al detenerse en el 23 de enero de 2014 (fecha en la que Venezuela celebró 55 años de democracia), señaló el comienzo del quinto y sexto paso del macabro plan, cuando la coalición opositora, reunida en el movimiento llamado “Mesa de la Unidad Democrática”, invitó a los ciudadanos a alzarse y convocó la operación “la salida”.

El Presidente aseguró que: “en principio ese anuncio estaba previsto para finales de enero, pero quisieron adelantarse para provocar desórdenes internos que nos impidieran participar en la reunión de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), celebrada en La Habana, Cuba”, al no lograrlo, continuó explicando el mandatario, se desarrolló la guarimba con su trágico saldo de más de 40 muertos y 800 heridos.

Y es que para el jefe del Estado, al tiempo que se alentaba la violencia desmedida, se daban pasos para arreciar la guerra económica. Aprovechó para solicitar apoyo al Comité de Víctimas de la Guarimba y reiteró que a los victimarios que insisten en ajustarse el traje de víctimas, apoyados por lobbystas internacionales para intimidar al Estado venezolano por la vía de la presión internacional, pero “no habrá presión posible en este mundo que impida la justicia en Venezuela contra los fascistas”.

Destacó la paciencia y el coraje con el que el pueblo patriota y profundamente democrático de Venezuela supo y aún se sobrepone a los viles ataques, por ello
“la guarimba y el golpe de Estado continuado y la violencia fue prueba superada para la democracia, para el proyecto revolucionario”.

A manera de consejo, el presidente Maduro quiso decirle a los opositores: “¡Cuidad sus pasos, oligarcas, respeten la historia, la democracia y respeten al pueblo!”.

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación.

Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.