Noticias

9.Sep.2013 / 12:58 pm / Haga un comentario

Víctor-Cano-

Más de 7 mil imágenes ha entregado el satélite Miranda a instituciones públicas en su primer año de vida útil y también se le han otorgado a 24 Consejos Comunales fotografías de su localidad, informó el presidente de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), Víctor Cano.

“Falta mucho. Se requiere mayor formación de las personas para que más gente pueda interpretar esas imágenes. Además, tenemos la idea de integrar estas imágenes a las computadoras Canaimitas para que las niñas y niños creen planos mentales de su territorio”, agregó el titular de ABAE.

La ABAE es un elemento de una política espacial que inició el presidente Hugo Chávez. “Siempre puso el empeño en el uso pacífico del espacio extraterrestre. Si queríamos ser un país potencia debíamos entrar en el uso de esta tecnología”, destacó el ingeniero venezolano.

Todas los países potencia del mundo tienen instituciones y personal que se dedica a la investigación del espacio extraterrestre. El comandante Chávez lo comprendió y decidió avanzar en esa dirección con un sentido social y de pertenencia; por eso es fundamental que el pueblo conozca los satélites, aseveró.

“Todos los proyectos de la ABAE apuntan hacia esa dirección. Comenzamos con el satélite Simón Bolívar y ahora el país ha dado un nuevo paso en el dominio de la tecnología al asumir el manejo del satélite de observación remota Miranda”, añadió Cano.

El encuentro con el titular de la ABAE se produjo en pleno proceso de certificación de los equipos y sistemas del satélite Miranda. Una actividad que no se hace en un día, sino que lleva un protocolo que se sigue con todo el equipo de expertos chinos que están en nuestro país para garantizar que la transferencia sea exitosa.

Ese proceso de transferencia pasa por un periodo de pruebas desde el centro de control en Venezuela, protocolo necesario para que el país pueda asumir esa responsabilidad para los próximos cinco años, vida útil del satélite de sensores remotos.

“Hay mucha actividad porque el equipo humano debe asumir varias responsabilidades; desde certificar todos los equipos, como antenas y sistemas de comunicaciones, hasta garantizar la plena operatividad del satélite”, indicó.

Después de cumplir la vida útil, el satélite se debe ser reingresado a la tierra porque hay leyes que no permiten dejar basura en el espacio. Además, las cámaras también se desgastan. Después de una cantidad de tomas, sus dispositivos pierden precisión y las imágenes no salen con la nitidez requerida, comentó Cano.

PROCESOS REMOTOS

“Un satélite de sensores remotos lo que significa es la oportunidad de obtener datos sin tener necesidad de tocarlo o estar presente. El insumo fundamental que proporciona son imágenes de la superficie terrestre, en especial del territorio venezolano”, explicó.

Alcanza todo el territorio nacional, por lo que si se requiere una imagen de cualquier parte del país, podrá programarse para cumplir esta función. “Si existiera necesidad de fotografiar alguna parte se hacen las maniobras para ello”, manifestó. Se elabora el diseño de los requerimientos, se programa desde la Base Aérea Francisco de Miranda y de allí se enviaría a la Base Aeroespacial Capitán Manuel Ríos (Bamari), para ser transmitido por la antena de 9 metros al satélite Miranda.

Eso no quiere decir que no se puedan fotografiar otros países por donde pasa, pero es necesario programar el artefacto. La órbita alrededor de la Tierra debe mantenerse y es fundamental que no se desvíe para garantizar su buen funcionamiento. “Esta es otra de las tareas que nos toca asumir en el centro de control y operaciones, y si hay alguna desviación de su ruta, corregirla”, agregó el titular de ABAE.

El Miranda gira 14 veces al día alrededor del planeta a una velocidad de 7,4 kilómetros por segundo, lo que equivale a 27 mil kilómetros por hora, en una órbita que está registrada para que no colisione con otros satélites. El impulso de la gravedad permite esa gran velocidad. “Los cálculos matemáticos permiten alcanzar esas precisiones, hasta determinar el momento y la frecuencia por la que pasará”.

De esas fotografías se extraen datos, dependiendo de las distancias que captan las cuatro cámaras dispuestas en el pequeño aparato espacial. Se pueden determinar los tipos de capas de vegetación y su espesor, hasta los suelos que no la tienen, “los que están desnudos por erosión costera”, ejemplificó el especialista.

También se puede definir el tipo de vegetación, según los colores y la intensidad; igualmente, el análisis de contenido de clorofila en las aguas que permiten determinar el grado de contaminación e identificar los ramales que afectan el vital líquido. “En el lago de Maracaibo va a ser muy útil para el seguimiento de la lemna”, detalló Cano, mientras mostró un libro con una recopilación de las imágenes obtenidas por el satélite Miranda.

CINCO CENTROS

La ABAE dispone de cinco centros de operaciones. Uno es la sede administrativa en la Carlota, al lado del centro tecnológico Simón Rodríguez; en esa misma base, en la Comandancia General de la Aviación, está el centro de recepción y procesamiento de las imágenes del satélite Miranda, que es utilizado como centro de formación del talento humano.

La estación terrena principal de control satelital está ubicada en Bamari, ubicada en El Sombrero, en Guárico. Mientras que en el estado Carabobo, en Borburata, se construye una fábrica de pequeños satélites, en la que se diseñarán y ensamblarán unidades de menos de una tonelada, añadió Cano.

En los próximos cuatro años, cuando culmine la vida útil del satélite Miranda se habrá diseñado y ensamblado un reemplazo espacial. “También se evalúa que en el mediano plazo se pueda disponer de una plataforma de lanzamiento”, adelantó el presidente de la agencia.

El titular de ABAE dijo que al sur del país se ubicó estación terrena de control satelital de respaldo: en Luepa, Bolívar. La estación de respaldo entra en funcionamiento de manera automática cuando la de El Sombrero esté en mantenimiento o se registre una falla.

Además de los planes de vuelo que se envían de la Tierra al espacio, desde el satélite se mandan datos a la antena sobre la carga de sus baterías, la situación de los paneles solares, la órbita en la que se encuentra, la velocidad y la alerta sobre la necesidad de corregir la orientación. “Toda esa información se transmite a través de esa antena que se denomina de seguimiento y control que mide nueve metros que ya le mencioné”, especificó Cano.

En Bamari también se dispone de otra de 12 metros que recibe los datos de las imágenes fotografiadas por el satélite. Esos datos son enviados a la sede de la Comandancia de la Aviación, se reciben, se procesan y se convierten en imágenes.

TRES PRODUCTOS

De esos datos binarios se obtienen tres tipos de imágenes que componen los productos que ofrece el satélite. Una imagen pancromática que es en blanco y negro, con una resolución alta. “¿Qué significa esto?”, se preguntó el ingeniero, y respondió: que “cualquier objeto que mida más de 2,5 metros lo puedo ver. Por eso se ven los aviones en este terminal aéreo”, indicó al señalar una imagen recopilada por el satélite Miranda en un punto del territorio nacional.

La otra imagen es la multiespectral, a color, pero la resolución es a 10 metros de la superficie terrestre; es decir, “cualquier objeto mayor a los 10 metros lo puedo reconocer”, describió.

El tercer producto es una imagen multiespectral a 16 metros de resolución (que midan 16 metros de alto) que tiene la ventaja de mostrar una panorámica más amplia del territorio. “La gente puede pensar que las imágenes de este satélite son como las de Google, en donde se muestran calles y detalles. Nosotros no llegamos a esta resolución porque el satélite no fue diseñado para eso”, aclaró el titular de ABAE.

Cano descartó que esta tecnología a disposición de Venezuela haga perder el interés de las empresas que ofrecen este tipo de servicio por el país. Existen las cámaras hiperespectrales, de las que no dispone el Miranda, que captan objetos inferiores a los 2,5 metros de alto, especiales para estudios de minería, argumentó.

BENEFICIOS DE TENER UNO PROPIO

El manejo, lectura e interpretación de las imágenes satelitales no es nuevo en Venezuela. La diferencia con este momento histórico es que no eran propias, sino que se adquirían a las empresas privadas nacionales o de otros países que se dedican a ese servicio, aclaró el ingeniero. También se trataba de imágenes viejas (de uno o dos años), porque las recientes son mucho más costosas.

Los beneficios que aportarán las imágenes del Miranda es que son actuales y abarcan todo el territorio nacional. Esto permitirá, entre otras ventajas, contar con una cartografía del país actualizada, porque la referencia que se tiene en esa materia data de 1979.

Además se puede realizar inventario de suelos, monitoreo ambiental y contar con imágenes del territorio que facilitan la tarea de garantizar la Seguridad y Defensa del país.

Petróleos de Venezuela (Pdvsa) va a ser un gran demandante de estos servicios, fundamentalmente por los gasoductos y oleoductos y las áreas de refinación y explotación. “Las requieren para evaluar el impacto ambiental. Ayudará muchísimo a establecer si las perforaciones petroleras que se están realizando en la Faja Petrolífera del Orinoco, por ejemplo, están impactando el ambiente”, adelantó el titular de ABAE.

Cano aclaró que toda actividad humana tiene un impacto en el ambiente; lo que hay que buscar es que sea el menor posible, y en el caso de registrarse afectaciones, aplicar los correctivos lo más pronto posible.

En relación a la sustentabilidad de un proyecto como el satélite Miranda, Cano indicó que hasta ahora no se ha tomado una decisión sobre el cobro de los servicios. “Se ha pensado en ofrecer un servicio en línea, pero está en estudio”, concluyó.

Tomada de: Correo del Orinoco

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación.

Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.