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23.May.2013 / 03:53 pm / Haga un comentario

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Con los buenos días recibió el presidente Hugo Chávez a los que escuchaban el primer Aló, Presidente aquel 23 de mayo de 1999. El propósito de este espacio audiovisual, como lo dijo el propio líder revolucionario, era “llevar la verdad, nuestras angustias, nuestras impresiones a todos ustedes compatriotas”.

Tenía poco más de tres meses de haber tomado posesión como Jefe de Estado en un acto en el que juró sobre aquella “moribunda” Constitución del año 1961 para emprender la refundación de la República. La sociedad venezolana había sido omitida del panorama político con la “democracia representativa” y ahora veía una puerta abierta a la participación.

Con ese objetivo marcado, el Aló, Presidente no podía ser sólo un espacio para transmitir informaciones, planes y proyectos de gobierno de la mano del Primer Mandatario, sino también un programa pedagógico, cultural, económico, social y político.

Por ello, a Chávez no le faltó un libro, ni un mapa para dar a conocer territorios nacionales o continentales y trazar sobre ellos líneas para comunicar regiones o países de la América del Sur con vías ferroviarias, gasoductos o proyectos de intercambio.

A propósito de la desaparición física del líder venezolano, el escritor pakistaní Tariq Alí, recordó en un artículo denominado Hugo Chávez y yo, cómo el Mandatario hablaba durante horas a su pueblo “con una voz cálida y sonora, con una elocuencia ardiente que hacía imposible permanecer indiferente”.

“Sus palabras tenían una resonancia impresionante. Sus discursos estaban salpicados de homilías, pasajes de historia nacional y continental, citas del líder revolucionario del siglo XIX y presidente de Venezuela Simón Bolívar, pronunciamientos sobre el estado del mundo y canciones”, destacó.

La periodista Hindú Anderi señaló que a través del programa Chávez contribuyó “a la recuperación de nuestra identidad, de la venezolanidad que compone la sociedad. Nos enseñó a conocer el mapa del continente”, expresó en reportaje radial “Aló, Presidente: retour sur l’héritage médiatique d’Hugo Chavez”, de Radio Francia International.

La solidaridad, la paz, el buen vivir y un rechazo a vicios del capitalismo: como el egoísmo y el consumismo, son aspectos que estuvieron siempre presentes en los 378 programas que se realizaron en distintos rincones del país y desde el exterior.

Fueron más de 1.600 horas de transmisión acumuladas. En ellas, además de explicaciones, planes y anécdotas, Chávez recomendó o citó más de 530 libros entre ellos: Hegemonía o supervivencia, de Noam Chomsky, que se convirtió en un best seller luego de que el Presidente lo mencionara en Nueva York, en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

“Recomiendo un libro que leí hace años, antes de entrar a la Academia Militar, donde André Gunder Frank habla de la América Latina, y precisamente el título del libro recoge nuestra realidad y nuestro destino: Subdesarrollo o revolución“, evocó Chávez en uno de sus Aló, Presidente.

Las Venas Abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, Preguntas al azar, de Mario Benedetti, Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, el Popol Vuh, Doña Bárbara, del criollo Rómulo Gallegos, hasta Los Miserables, de Víctor Hugo, y Así habla Zaratustra, de Friderich Nietszche, entre muchos otros han estado entre los más solicitados por los venezolanos luego de que el líder de la Revolución Bolivariana los citara o los lanzara como referencia.

La transcripción del primer programa llena apenas 23 páginas mientras que el del último Aló Presidente, que se transmitió desde Barinas, el 29 de enero de 2012, tiene 112. Así como creció en extensión, lo hizo en popularidad y en él se reflejaba también el desarrollo del proyecto bolivariano.

Movimientos sociales, líderes comunitarios, madres, padres, estudiantes, campesinos, escritores, intelectuales, obreros, han sido protagonistas desde distintos puntos del país y han tomado la palabra dentro del programa para dar testimonio del impacto social del proceso político venezolano. La mayoría habla por un colectivo o una comunidad.

Desde el primer programa, en 1999, se le dio voz al pueblo, en los años siguientes en el país se iría concretando la transformación, el pueblo votaría por una nueva Constitución y los cambios no cesarían.

En el último Aló, Presidente, en el país se ha superado el analfabetismo, la educación universitaria se ha abierto a la mayoría de los que desearan estudiar, han surgido consejos comunales, empresas socialistas, organizaciones sociales sólidas, unidades productivas, entre otras.

“Saludamos desde el aire, estamos a 700 pies de altura, sobrevolando en este helicóptero de nuestro Ejército, las sabanas de Barinas, donde tenemos una Unidad de Producción Socialista: ganadería de leche y de carne”, dijo en ese programa.

El escritor paquistaní Tarid Alí se preguntó: “¿Qué decir del país que deja detrás? ¿Un paraíso?” y responde con un seguro “no” que sugiere, más bien, un camino de retos en adelante, y un gran reconocimiento al camino transitado:  “(Chávez) Deja tras de sí una sociedad muy cambiada en la que los pobres sienten que tienen una participación importante en el gobierno. No hay otra explicación para su popularidad”.

Tomado de: Minci – PrensaPresidencial

 

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