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5.Oct.2013 / 11:03 am / Haga un comentario

marelys

El 4 de octubre de 1982 el Frente Guerrillero Américo Silva fue atacado por los cuerpos de seguridad en las cercanías de la ciudad de Cantaura en el estado Anzoátegui. En el hecho, conocido como la Masacre de Cantaura, fueron asesinadas 23 personas, entre las cuales se encontraban 17 hombres y seis mujeres.

Marelis Pérez, diputada del Parlamento Latinoamericano y miembro principal de la Comisión Por la Justicia y la Verdad, aseguró que se trató de un asesinato planificado.

Contó que el campamento fue asaltado a las 5:00 am. Según Pérez, los cuerpos de inteligencia actuaron tras recibir informaciones de delatores. Se cree que dos hermanos de apellido Rebanales indicaron el sitio donde se encontraban los insurgentes.

Precisó que los guerrilleros se habían reunido en el lugar para reorganizar las fuerzas: “No era una reunión para planificar asaltos, no era una reunión de combate”.

La diputada comentó que durante la Cuarta República se impuso el terrorismo de Estado: “No había ningún límite para torturar. Se aplicaban prácticas crueles para obtener información. Quien no se doblegaba ante la tortura era desaparecido o era asesinado”.

Agregó que “quienes no eran tan fieles a sus principios delataban a sus compañeros y, lo que era peor, se pasaban a las fuerzas policiales. Se acuerdo a informaciones de revolucionarios, los hermanos Rabanales fueron los responsables de la delación que permitió a los cuerpos de inteligencia ubicar el campamento”.

Indicó que el gobierno de Luis Herrera Campíns justificó la masacre al presentar a los fallecidos como unos bandoleros.

Dijo que nos les permitieron a los familiares recibir los cadáveres de sus seres queridos: “Se apoderaron de los cadáveres. Algunos fueron enterrados en fosas comunes. Las dictaduras del Cono Sur para nada desdicen de estos actos que se cometieron aquí”.

Tomada de: Correo del Orinoco

 

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