Noticias / Presidente

13.Abr.2013 / 02:54 pm / Haga un comentario

AV.BOLIVAR Cierre Caracas

Hace un mes, Venezuela perdió un líder histórico que encabezó la transformación de su país e impulsó una oleada de cambios a través de América Latina. En las elecciones del domingo, los venezolanos escogerán si continuar la revolución iniciada bajo Hugo Chávez –o regresar al pasado. Trabajé de cerca con el Presidente Chávez por muchos años y ahora soy candidato a sucederlo. Las encuestas muestran que la mayoría de los venezolanos apoyan nuestra revolución pacífica.

El legado de Chávez es tan profundo que líderes opositores, que apenas meses atrás lo vilipendiaban, ahora insisten en defender sus logros. Pero los venezolanos recuerdan como muchas de esas mismas figuras que apoyaron un fallido golpe contra Chávez en 2002 y buscaron revertir sus políticas que de manera drástica redujeron la pobreza y la desigualdad.

Para tener una mejor idea de lo que hemos alcanzado, es necesario recordar el estado de mi país cuando Chávez tomó posesión en 1999. Durante los 20 años previos, Venezuela sufrió de una de las caídas económicas más agudas del mundo. Como resultado de políticas neoliberales que favorecieron al capital transnacional a costa de las necesidades básicas del pueblo, la pobreza se disparó. La agenda draconiana orientada hacia el mercado se impuso a través de la represión, incluyendo en 1989 la masacre de miles durante lo que fue conocido como El Caracazo. Esta tendencia desastrosa fue revertida bajo Chávez. Una vez el gobierno pudo ejercer el control efectivo sobre la estatal petrolera en 2003, comenzamos a invertir los ingresos del petróleo en programas sociales que ahora brindan atención médica y educación gratuita alrededor del país. La situación económica mejoró considerablemente. La pobreza y la pobreza extrema se han reducido de manera dramática. Hoy Venezuela posee el índice de desigualdad más bajo de América Latina y el Caribe.

Como resultado, nuestro gobierno ha ganado casi todas las elecciones o referendos desde 1998 -16 en total –en un proceso democrático que el ex presidente estadounidense Jimmy Carter calificó de “mejor en el mundo”. Si no han oído hablar de estos logros, seguramente tendrá algo que ver con la influencia de Washington y sus aliados en los medios internacionales. Han estado tratando de deslegitimar y deshacerse de nuestro gobierno por más de una década, desde que apoyaron el golpe de 2002.

También trabajamos en la transformación de la región: para unir a los países de América Latina y trabajar juntos para enfrentar las causas y síntomas de la pobreza. Venezuela fue fundamental en la creación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), y la Comunidad de Estados de Latinoamérica (Celac), con el objetivo de promover el desarrollo social y económico y la cooperación política.

El mito mediático de que nuestro proyecto político se desmoronaría sin Chávez es una lectura equívoca de la revolución venezolana. Chávez dejó una edificación sólida, que tiene como base un movimiento amplio y unido que apoya el proceso de transformación. Perdimos nuestro líder extraordinario, pero su proyecto –construido colectivamente por trabajadores, campesinos, mujeres, indígenas, afrodescendientes y jóvenes –está más vivo que nunca.

Los medios con frecuencia proyectan a una Venezuela al borde del colapso económico –pero nuestra economía está más fuerte que nunca. Tenemos una carga leve de deuda y un superávit comercial significativo, y hemos acumulado hasta 30 millardo de dólares en reservas internacionales.

Claro que hay muchos desafíos aún por superar, como el propio Chávez reconoció. Entre mis principales objetivos está la necesidad de intensificar nuestros esfuerzos para frenar el hampa y enfrentar de manera agresiva la ineficiencia y la corrupción en una campaña a nivel nacional.

En lo internacional, continuaremos trabajando con nuestros vecinos para profundizar la integración regional y luchar contra la pobreza y la injusticia social. Es una visión compartida a lo largo de la región, razón por la cual mi candidatura ha recibido el apoyo fuerte de figuras como el ex presidente brasileño Lula da Silva y muchos movimientos sociales latinoamericanos. También seguimos comprometidos con promover la paz y la estabilidad regional y es por ello que continuaremos apoyando enérgicamente las conversaciones de paz en Colombia.

Latinoamérica hoy experimenta un profundo renacimiento político y social –una segunda independencia –después de décadas de entregar su soberanía y su libertad a poderes globales e intereses transnacionales. Bajo mi presidencia, Venezuela continuará apoyando esta transformación regional y construyendo una nueva forma de socialismo para nuestros tiempos. Con el apoyo de progresistas de todos los continentes, confiamos que Venezuela puede darle nuevos ímpetus a la lucha por un mundo más igualitario, justo y pacífico.

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación.

Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.